Así crían en Dinamarca, el país con los niños más felices

Estos son los secretos del país que se considera el más feliz del mundo, una nación donde los padres se enfocan en educar a niños más felices.

La cuarentena es un reto para los papás con hijos pequeños. Muchas familias no habían estados juntos 24/7 y además pendientes de la escuela, de la casa, de los hábitos, de los límites. Pero no has pensado que ahora que estás más tiempo con tus hijos, ¿tienes la oportunidad de criar niños más felices?

7 formas de criar a niños más felices

Como toda crisis, esta situación es una oportunidad y nos hemos dado cuenta que muchos niños la están disfrutando como la temporada que más tiempo han estado con sus papás. ¿Qué podemos hacer para aprovechar el encierro para darle a nuestros hijos las bases que los conviertan en seres felices?

Jessica Joelle Alexander es una escritora y periodista de Estados Unidos, experta en investigación cultural, sicología y crianza estilo danés. Es autora, con la sicóloga Iben Sandhal, del best seller Cómo criar niños felices, los secretos del país más feliz del mundo (The Danish Way of Parenting).

Este libro se ha publicado en 19 países y se ha traducido a 27 idiomas, incluido español. El libro propone que la razón por la que Dinamarca tiene 40 años considerado el país más feliz del mundo es que se enfocan en criar niños más felices y le dan mucha más importancia a las relaciones y la empatía que a la competencia o la excelencia académica.

Además: ¿Cómo educar niñas empoderadas?

En el libro, Jessica habla sobre 6 principios de crianza que fomentan la felicidad:

  • Juego
  • Autenticidad
  • Re-enmarcar los hechos
  • No amenazar
  • Empatía
  • Cercanía

En inglés, se relacionan con la palabra Parent (play, authenticity, reframing, ultimatums and togetherness). Estas habilidades son básicas en esta temporada de convivencia intensiva entre todos los miembros de tu familia. Pero la más importante tal vez sea la de usar la cercanía para darle a tus hijos herramientas para ser felices durante toda su vida.

Por otro lado: ¿Por qué criar despacio?

Los daneses tienen un concepto que se llama hyggeNo tiene una traducción literal, pero se parece mucho al apapacho y es fundamental para criar niños más felices. Es crear un espacio y un ambiente que vuelva tu casa en el mejor lugar del mundo, un sitio de cariño, de aceptarse y divertirse juntos. Se ha puesto de moda el concepto y se venden velas, cuadros y almohadas para hacer hygge. La verdad es que va más allá de eso.

Jessica lo considera un concepto emocional más que uno físico. “Cuando entras a un lugar de hygee, igual que cuando entras a una casa y te quitas el abrigo, aquí te quitarías el estrés, los pendientes y la preocupación”. Se trata, explica, de vivir el momento presente y de valorarlo con tus hijos y familia. Es hacer el esfuerzo consciente de dar una pequeña parte de ti a tu familia. ¿Cómo crearlo?

Revisa: Así puedes criar niños más generosos y compasivos

Jessica te da 7 ideas para criar niños más felices, que ha comprobado en su cuarentena, que lleva ya 5 semanas, pues vive en Roma.

1. Ponle hora y lugar. Saber que tiene límite ayuda a todos a estar presentes de mente y cuerpo.

2. Prende velas. Las velas son básicas en el ambiente danés. Es la señal de que es tiempo de hygge y crean una atmósfera de intimidad y cercanía.

3. Apaga todos tus aparatos: no tele, no teléfono, tableta ni computadora. La música si puede ser parte de hygge.

4. El drama se queda afuera. Habrá otro momento para sufrir por las noticias o angustiarse. Hygge es un espacio seguro para relajarte con tu familia.

5. Piensa en las cosas que te hacen sentir agradecida por tener a tu familia, y en lo que agradeces de cada uno. Siente el amor que tienes por ellos y el que ellos tienen por ti.

6. Es momento de jugar un juego de mesa, de cantar algo, de cocinar algo. Una vez que dejas de sentir que es medio ñoño, lo empiezas a disfrutar muchísimo.

7. Cuéntale a tus hijos historias de cuando eras niño, de lo que disfrutabas, lo que hacías con tus papás, cuéntales sobre sus abuelitos.

También: Cómo criar niños emocionalmente sanos Ante la incertidumbre, la avalancha de información y la sensación de inseguridad, puede costar trabajo desconectarse un rato de la vida. Es esencial para el desarrollo emocional y tener niños más felices, saber que sus papás están presentes en mente y cuerpo. Aquí, se trata de tiempo de calidad, aunque sean 20 minutos, son importantísimos para el alma de tu cría.

La regla de los cuatro regalos

¿Qué regalar a los niños por Navidad? La regla de los cuatro regalos

Lola Rovati


El exceso de regalos sobreestimula a los niños, reduce su nivel de tolerancia a la frustración y puede convertirlos en niños continuamente insatisfechos.

Hay dos acontecimientos muy claros que marcan el comienzo de la Navidad: las luces en las calles y los interminables anuncios de juguetes en la televisión. Los anuncios nos abruman, y a la vez la oferta es tan amplia que en ocasiones nos lleva a hacer una mala compra de los regalos de los más peques.

Si no te gusta que tus hijos reciban una avalancha de juguetes por Navidad y prefieres algo más útil y modesto, la regla de los cuatro regalos es una buena manera de poner algo de sensatez a los regalos de Navidad de los niños

El exceso de regalos sobreestimula a los niños, reduce su nivel de tolerancia a la frustración (creen que obtienen todo lo que piden) y puede convertirlos en niños continuamente insatisfechos.

Cuatro regalos es un buen número

Los adultos compran y compran juguetes que luego los niños desenvuelven sin darle valor a ninguno. Incluso a veces les divierte más jugar con las cajas y los papeles de regalo que con el juguete que contienen.

En su mayoría son juguetes que al poco tiempo terminan olvidados en algún rincón o en el fondo del baúl de los juguetes. O bien porque no ha cumplido las expectativas, porque se ha estropeado a los dos días, o simplemente porque entre tantos juguetes, quedan olvidados.

Por eso, es una buena idea poner un poco de sensatez a los regalos de Navidad.

Por un lado, porque se limita la cantidad a un máximo de cuatro regalos. Y por el otro, por el uso que se le da a los regalos, que no siempre tienen que ser juguetes. Los niños también necesitan ropa para vestirse, o tal vez una mochila para el cole o un estuche nuevo, y la Navidad es una buena oportunidad para reponerlos.

Demasiados juguetes restan ilusión y desvirtúan el verdadero sentido de la Navidad.

La regla de los cuatro regalos propone regalarles:

1) Algo para usar

Los niños crecen muy rápido y necesitan renovar el armario con frecuencia. Aunque recibir una prenda, unas zapatillas o una bufanda tal vez a algunos no les hace demasiada gracia, puede convertirse en un regalo ilusionante si elegís lo que más les gusta. Esa sudadera de Spiderman que tanto le gusta o aquel pijama calentito de sus personajes favoritos. 

2) Algo para leer

Tanto para cumpleaños como para navidades, con un libro siempre aciertas. Los libros les abren la puerta a la fantasía y a un mundo ilimitado de posibilidades. Sin duda, les enriquecen más que un juguete. Aquí os recordamos algunos títulos imprescindibles sobre la Navidad para los peques y cuáles son los mejores libros para niños pequeños, incluso desde que son bebés: ¡nunca es pronto para empezar a amar los libros! 

3) Algo que deseen

Los niños tienen la ilusión de recibir todo lo que han pedido en sus cartas pero es importante ser medidos en este punto. Hacerlos que elijan uno, el que más desean, les ayudará a ser más selectivos. Recibir muchos regalos no beneficia a los niños, si se les regala todo lo que piden acaban perdiendo el valor de lo que tienen

4) Algo que necesiten

Los niños están acostumbrados a que papá y mamá les compren todo lo que necesitan para su día a día. Incluir algunos de estos artículos en sus cartas para Papá Noel o los Reyes Magos, es una buena manera de enseñarles a valorar esas pequeñas cosas.

Ya sean útiles escolares, productos de aseo, algún artículo para sus actividades extraescolares o, por qué no, ese instrumento musical que les gustaría aprender a tocar. 

De esta manera, si restringimos el número, los niños disfrutarán más de sus regalos. 

Adviento en Tiempos de Pandemia

Queridos Hermanos:

Con el mayor deseo de bienestar para todos Ustedes, les saludo y les comparto la siguiente reflexión.

Esperar forma parte de nuestra naturaleza humana y de la vida cotidiana. La realidad, cambiante y compleja, es un entramado de posibilidades y limites, certezas en incertidumbres, luces y sombras, logros e ideales, alegrías y tristezas, luz y oscuridad.

Existimos en el tiempo y en el espacio, envueltos en sucesos y acontecimientos de los cuales somos parte; las noticias sobre lo acontecido a cada instante son múltiples y variadas, llegan a nuestra vida poniendo en evidencia la complejidad y multiplicidad de causas y de efectos distintos.

´Adviento en tiempos de pandemia´. Este bien podría ser el encabezado de un mosaico de noticias sobre nosotros, los que nos sabemos peregrinos, seres humanos frágiles y vulnerables, expuestos a dificultades y vicisitudes. ¿Qué estará ocurriendo en el seno de cada familia y en el corazón de cada una de las personas que la conforman, allí donde se escriben tantas y tan distintas historias, con sus múltiples matices y con esa impresionante gama de sensaciones, emociones, sentimientos y convicciones? Es imposible conocer a fondo la realidad de cada núcleo familiar y tocar con la ternura de nuestra buena voluntad el alma de nuestros semejantes; pero no es difícil comprender que todos, sin excepción, transitamos por esta vida temporal con el asombroso don de la existencia, y que nos movemos bajo la mirada atenta del misericordioso Dios, esencialmente amados por Él.

Porque tenemos la certeza total que en todo tiempo y circunstancia Dios está con nosotros, podemos vivir el adviento con la mirada elevada y el alma rejuvenecida, confiando en que nuestra esperanza alegre se volverá encuentro dichoso con el Emmanuel, el Dios que salva.

En Ustedes pienso, y por Ustedes elevo a Dios mis oraciones. Están en mi alma sacerdotal, en mi anhelo de bien para todos. Deseo que, en su acontecer personal, familiar y comunitario, cada uno encuentre hermosas y significativas motivaciones para caminar con la esperanza cierta de la paz que llegará como una gran luz.  

En este sagrado tiempo de adviento les animo a intensificar la escucha de la Palabra de Dios, la participación en la Eucaristía, la convivencia fraterna y la práctica de la caridad. El mensaje de Dios en este tiempo es sumamente consolador para quienes, aun viviendo bajo la sombra de la pandemia, no abandonamos nuestra confianza en que Él nos ayudará a superar toda adversidad.

Pidiendo a Dios su bendición para Ustedes, les envío un fraternal abrazo con afecto.

Pbro. Álvaro del Carmen Masìs Solano.

¡Usar cubrebocas es divertido!

Cómo motivar a tus hijos a usar el cubrebocas cuando es necesario.
Ya sabemos que en casa no es necesario usar el cubrebocas, sobre todo si convivimos con nuestra propia familia y hay las medias de higiene necesarias para cuando alguien sale o entra de casa. Pero en otro sitios por supuesto que debemos usarla, es mas debería ser obligatorio, pero en vez de que sea una imposición, veámosle el lado positivo y animemos a nuestros hijos a usarlos, como cualquier otra prenda de ropa.
Nadie sale a la calle sin pantalones, sin blusa o sin vestido… pues así nadie sale a la calle sin cubrebocas.
Así que si la usas tu, ¡ nos cuidas a todos !
Con el cambio del color de semáforo a amarillo, es mas frecuente que salgamos de casa y también preparándonos para que cuando sea verde volvamos al cole, pues aún con más razón hay que concientizar a los niños que el uso del cubrebocas por períodos prolongados tiene que volverse un hábito.
La motivation para su uso debe de venir de todos, padres, profesores y otros adultos o jóvenes con que el niño tenga contacto o pueda ver.
Hay que tener muy en cuenta que el tamaño del cubrebocas debe ser adecuado a la edad de cada quien, para que lo sientan cómodo.
Aqui algunas ideas para motivar su uso en los niños.

  1. Lo primero es explicarles por que debemos todos de usarla, empleando términos simples y concretos, sin entrar en detalles. Quizás han visto a muchas personas usarlo pero puede ser que en casa no se haya tenido una platica dedicada al porque y la importancia de su uso. Con palabras sencillas, ejemplos y de acuerdo a la edad hablarlo. Por ejemplo, si llueve se usa paragüas, o si estamos muy expuestos al sol debemos usar sombrero e incluso protector solar. Con los mayores podemos emplear dibujos o láminas donde se explique la protección que da el cubrebocas.
  2. Acostumbrar a los niños a usarla por ratos dentro de casa, para ello, que tal tener una actividad de creatividad y que cada uno decore su cubrebocas?
  3. Los niños aprenden mucho a través del juego, y jugar al veterinario, dentista o doctor usando el cubrebocas tiene mucho sentido para ellos.
  4. Juntos en casa que tal coser un cubrebocas para su oso consentido, la Barbie o el superhéroe que tanto admira? Además aprenderían a coser, habilidad que les sirvirá siempre, incluso para coser un botón.
  5. Si se trata de utilizarla por mucho tiempo – por ejemplo en el colegio – porque no en casa hacer un concurso para ver quien de la familia dura mas tiempo usándolo.
  6. A las niñas les encanta la moda, así que podrían ir pensando en cual color les combinaría mas con cada una de sus prendas e incluso con su uniforme.
  7. Educar con el ejemplo. Es importante que los niños vean que como adultos ya seamos familiares o cualquiera que conviva con ellos, usamos el cubrebocas con mucha normalidad. Muy importante es traerlo bien puesto, no como barbilla, ni como diadema. Los niños imitan todo y conforme vean lo bien que lo usamos y que no nos quejamos, de esa misma manera la usarán ellos.

No sabemos cuando terminará la pandemia, pero pasará y en la memoria de nuestros hijos quedará huella de como la vivimos, ojalá sean recuerdos positivos, tan positivos como el agradecer que estamos con vida y que aunque estemos “confinados” en casa y usando cubrebocas, somos libres y tenemos muchas cosas que agradecer.
Para recordarlo como algo que tuvimos que enfrentar en la vida con carácter, alegría y esperanza, que tal tomarse una foto familiar donde todos posen con cubrebocas.

Por Diana R. de Ramos – Directora Genaral de Discovery School.

10 cosas que podemos aprender a través el arte.

El arte es una forma de expresar la belleza, las emociones, los sentimientos. Nos puede ayudar a darle un sentido al mundo en el que vivimos. Jerome Stolnitz argumenta que el arte puede generar el verdadero conocimiento por encima de la ciencia y las matemáticas.

Los antiguos griegos tenían grandes debates sobre esto. Platón pensaba que las artes literarias eran la única forma útil de encausar las emociones. Aristóteles pensaba que el arte era importante para proveer de una catarsis emocional a los individuos para ayudarlos con los eventos emocionalmente trágicos. Él lo reconocía como altamente benéfico.

Estas son 10 cosas que podemos aprender a través del arte:

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Innovación en la educación, ¿cómo impulsarla?

“Son los profesores quienes están impulsando la innovación, pero les pedimos demasiado”

Hay una pregunta que a Alfredo Hernando (Aranda de Duero, Burgos, 1981) le hacen constantemente: ¿y tú, a qué colegio llevarías a tus hijos? Quizás tenga que ver el hecho de que en 2013 este psicólogo e investigador se lanzara a recorrer el mundo en busca de algo muy concreto: escuelas innovadoras. Durante dos años, su afán por seguir las pistas de casos de éxito en la educación le llevó a Colombia, Perú, Chile, Brasil, Ghana, Indonesia, Japón, Finlandia… para después recopilar sus experiencias en un libro, Viaje a la escuela del siglo XXI. Una “guía para exploradores” que resume sus ideas sobre cómo se debe trabajar la innovación educativa. La clave, dice, está en detectar colegios que estén desarrollando experiencias novedosas y entender por qué funcionan. “La idea de que la escuela necesita cambiar ha calado con mucha fuerza en la sociedad. El siguiente paso es definir qué funciona y para qué”, asegura Hernando en esta entrevista, que tuvo lugar a finales de junio en el marco de la segunda edición del encuentro #Realinfluencers, organizado por la start-up educativa Blinklearning.

Pregunta. Cuando hablamos de innovación educativa, ¿de qué estamos hablando?

Respuesta. Hablamos del éxito de todos y cada uno de los alumnos, sin importar sus necesidades. Se trata de buscar la combinación de elementos del proyecto educativo de un centro que haga posible el éxito de todos sus alumnos. Pero es muy importante no perder el norte. Innovar no significa tener como foco primario el aprendizaje basado en proyectos, o el modelo de un ordenador para cada niño, o evaluar con menos exámenes, o más o menos deberes…Esas son decisiones secundarias que se toman en el momento en el que un equipo de profesores, en un colegio, decide cómo puede conseguir que todos sus alumnos desarrollen un proyecto vital completo. Fuera de eso, creo que todo lo demás son fuegos de artificio.

P. ¿Qué es entonces un colegio innovador?

R. Hay tres focos para entenderlo. Primero debe ser un caso de éxito: sus alumnos deben llegar al éxito, entendido más allá de lo académico. Segundo, ese caso de éxito se debe poder replicar, de forma que otra escuela se pueda llevar a un contexto semejante lo que ese centro innovador ha hecho; que pueda copiarlo o adaptarlo para llegar al éxito con sus propios alumnos. Hay una tercera idea, que es la necesidad de documentar este proceso. Necesitamos que sea un concepto claro para que las familias lo entiendan.

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