La lección camuflajeada de crisis mundial

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Llevo días que paso en whattsapp pegada, leyendo todo en Instagram, con una angustia absoluta por temas fuera de mi control y con un coraje tremendo por la falta de un líder sensato que traiga cordura a la situación. Me di cuenta que este loop de angustia me estaba pesando mucho y que no entendía bien la lección que estaba camuflajeada de crisis mundial.

En estos casos, mi medicina siempre es cortar en cachitos todo lo que me está pasando para así analizar la realidad fragmentada y por capítulos poder leer bien lo que nos están tratando de enseñar.

Gran ejercicio para cualquier momento: anotar los hechos y los sentimientos para su procesamiento. Así iba mi ejercicio:

– Cancelé un viaje de trabajo que estaba por cerrar muchos temas de chamba que venia trabajando meses. Sentimiento: frustración.

– El esposo altamente estresado por la cancelación de eventos de su chamba

– Perdimos ahorros en la bolsa, y nos pusimos mega grinches, no parábamos de ver al app cada 3 horas para ver que cada vez se desplomaba peor. Sentimiento: miedo, inseguridad.

– El encierro forzoso saco lo mejor y lo peor de nuestras dinámicas familiares.

– Insomnio pensando en los emprendimientos que están en tiempos difíciles y situaciones financieras delicadas con estos eventos Sentimiento: ansiedad.

– Planes, planes y más planes en hold porque no va a haber inversionistas que quieran tomar riesgos. Sentimiento: impotencia .

– Tiempo para tomar cusos online, bañarme, leer, hacer actividades con los hijos, cocinar cosas sanas, escribir este post. Sentimiento: calma.

En retrospectiva y sin ser una guru iluminada sino una simple analista del caso, te das cuenta que es la caída de muchas estructuras gigantes y poderosas a manos de un diminuto virus que muchos subestimaron.

Una micropartícula que:

Nos enseñó que los mercados financieros y la economía capitalista no es tan fuerte como creíamos.

Grandes acciones a la baja, empresas que eran monstruos se están tambaleando, los ahorros por los que yo y mucha gente se parte el lomo y se la vive trabajando se esfumaron. Y no lo veo a la ligera, esto esta terrible, pero ¿qué nos dice?

Que probablemente no era tan importante el viaje, la acción y las cosas, cosas y más cosas que nos comprábamos con este dinero.

Nos enseña que el tiempo no vale por su productividad

Evidencia un mal hábito que todos traíamos hasta la médula, la inercia de hacer y hacer. Tira un modelo de éxito actual que se basa en el HACER PARA SER. Hoy el que esta metido en todo es el mero mero. El que tiene mil business, la mamá que es presidenta de la junta directiva, pero business queen , pero fundadora del comité de caridad están en su apogeo. Y eso nos deja a reflexionar: ¿Sabemos usar el tiempo sin un TASK en mente? ¿Sabemos estar sin perseguir?

Muestra que la competencia pierde relevancia cuando no hay contra quién competir.

Nadie se puede llamar ganador cuando todas las economías caen por igual, todos los países se ven comprometidos y la perdida toca todos los territorios. El fracaso de alguien (para contener el virus) se vuelve mi fracaso (porque eventualmente repercute en mi) y por lo tanto nos conviene ayudarnos y no meternos el pie.

-Nos enseña que el adentro es más importante que el afuera. Ni todo el scroll del mundo nos va a quitar la ansiedad de algo que no está afuera si no adentro

Hoy nos damos cuenta que por más que pases hora y media buscando en instagram información y estadísticas verificadas del tema, nada allá afuera nos va a dar la paz que estamos buscando.. Del poder del unplug y respirar, de caminar en el pasto y de hacer una meditación para calmar nuestra ansiedad y nuestra búsqueda.

-Hace que delegar tareas clave deje de ser opción. Nuestras comidas por Uber Eats o la ayuda en las escuelas y guarderías deja de ser opción.

Regresan a nuestro día a día las tareas claves de cocinar comidas ricas y sanas para levantar nuestro sistema inmune y pasar las tardes educando a nuestros hijos para que estén en paz.

Pero como conclusión solo me gustaría dejarles una cosa: no somos tan importantes como a veces creemos. El planeta tiene un principio básico muy claro, restaurar el balance. Se lleve a quien se lleve, sean dinosaurios, neandertales o cualquier especie que no viva en armonía con esta tierra.

Así que los Trumps de esta era y demás personas que prediquen odio y que solo vean por ellos mismos (como lo hizo Trump cuando decidió salirse del acuerdo de Paris contra el cambio climático) van a caer junto con las personas que los pusieron en ese lugar de poder.

Me queda claro que el coronavirus es ese WARNING que nos mandaron como un regalo para decirnos: por ahí no va. Si queremos cambiar las cosas es ahora.

Del Blog de nuestra querida ex-alumna: Marisa Arizpe, Healthy Entrepreneur . Les recomendamos muchísimo sigan lo que escribe. ¡Enhorabuena Marisa!

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